En esta habitación hace mucho calor. Noto las mejillas rosadas con el contraste del tiempo tras los cristales.
Fuera ruge el viento. Me viene este dolor de cabeza cuando mis adentros intentan conectar con mi mente. Ahora empiezo a agobiarme, ahora empiezará un no parar de recuerdos...
¡No! Quiero evitarlo. Cojo las calzonas, la sudadera... y... salgo de aquí.
Pongo la música a todo volumen en el ascensor, no quiero pensar en nada.
Abro la puerta del portal y dejo que el frío se apodere de mi temperatura.
Miro a ambos lados de la calle y no hay nadie. Normal, con este frío y a estas horas de la noche un domingo, ¿quién va a estar fuera?
Decidido me pongo a correr, ¿a donde? No lo sé, la cuestión es correr. La finalidad es no pensar.
Por mucho que corra me vienen imágenes, frases... quizás tenga que subir la música, correr más. La respiración está llegando al límite, escucho incluso por encima de los auriculares mi propia respiración entrecortada. Debería de suavizar. Mis dedos y mi nariz se han aliado con este frío. Me remango para protegerlos. Respiro a mayor velocidad. Mis piernas están pidiendo un descanso a base de tirones, vamos a respetarlas. Paro.
Mis pulmones se ensanchan como las alas de un águila en descenso a su presa. Noto cada partícula del aire que entra por mi boca. Cada vez más rápido con esta sensación de ahogamiento. Me incorporo y miro al cielo. Buscando algo... Ahí está la luna, hermosa luna, contemplando uno a uno mis movimientos. Me hago pequeño. Pequeño y débil. Solo dos estrellas le hacen compañía. ¿Dónde estarán las demás?
A veces no lo entiendo. Si tienes lo que quieres, ¿por qué lo dejas escapar tan tontamente?
Si de verdad es lo que buscastes y encuentas aquello que te complementa, te hace feliz y a la vez te sorprende día a día... ¿por qué lo dejas escapar tan tontamente?
No lo entiendo, y nunca lo llegaré a entender.
Cuando tienes asegurado el amor, cuando tienes a esa persona totalmente entregada a ti... ¿por qué pasas a valorar otras cosas? ¿por qué quieres sentir otras cosas? Por más que me lo expliquen no lo llegaré a entender. No es cuestión de quedarse parado o cerrado al mundo. Para mi, por ejemplo, es un mundo paralelo. Se puede vivir en ambos sitios sin ninguna complicación. ¿Qué toca sentir ahora? Que alguien me lo explique. ¿Qué es lo que tengo yo que sentir cuando pienso esto?
Maldita seas luna, me has llevado a tu juego.
Música alta. A correr de nuevo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario